18.10.05

Tratamiento Farmacológico

Por el momento, no podemos hablar nunca de tratamiento curativo en la espondilitis anquilosante, aunque debemor tener presente que existe el tratamiento paliativo de la enfermedad a traves de medicación. Los analgésicos simples o convencionales, como el paracetamol, no adquieren protagonismo en la terapéutica farmacológica de la EA, tomando gran relevancia los antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) en general, ayudan a conseguir mayor actividad física y a la obtención de un mejor estado general, además de ejercer una función analgésica.

Cuando el médico establece el antinflamatorio adecuado, habitualmente se preocupa por reducir el número de tomas del fármaco, si es posible a tan sólo una, que preferiblemente sería al acostarse, para conseguir mejorar el sueño, ademas de disminuir la rigidez al levantarse y aliviar el dolor.

Los medicamentos más utilizados en la EA suelen ser la fenilbutazona, el piroxicam, la indometacina y el naproxeno, pues existen presentaciones retard, y además diferente posología, que le facultativo puede adecuar a cada caso.

Para casos muy severos se usan tambien otros dos medicamentos, la sulfasalacina y la azatioprina. La primera de ellas es un medicamento muy extendido, por que se suele administrar principalmente en pacientes con mayores procesos inflamatorios en las articulaciones periféricas, ya que sobre la columna es bastante menos su efecto.

Otros medicamentos que se han probado con menos suerte por el momento son el metotrexato -indicado mas especificamente para la artritis psoriásica-, y algunos medicamentos por vía intravenosa e intramuscular, como el pamidronatro o la metilprendisona de los que tampoco se han derivado resultados destacables.

Como medicación de apoyo, en la mayoría de los casos, se recetan protectores gástricos como el omeprazol o el lansoprazon, ya que al tratarse de una enfermedad crónica, es decir, con largos tratamientos, pueden producirse erosiones en la mucosa gástrica.